Contigo yo era feliz.
Te conte que cada dia que me sientia enferma, me acordaba de tus momentos cuando corrias a verme si me pesaba algo, al mirar el cielo siempre lo recuerdo.
Toda la noche te pusiste al susurro de tu cuerpo, dias y noches que hemos compartido, veladas amaneceres y trasnoches juntas. Dos minutos y se que no estas, ya te extraño.
Las cosas no son como las pintan. Tus apretones que dejaste en un blanco envolvente toda esta mañana, ¡Ven, po! escuchaba a cada minuto. Y fue cuando me queda claro que da lo mismo que la noche fuera buena o mala, no importa en donde, en que cama y en que suelo sea solo que sea por mucho tiempo más y contigo. Anoche todo me quedo más claro. Y quedandonos enredadas en nuestros brazos no pido nada más de tarde a la noche, noche al nuestra madrugada y un silencio para mirarte.
Contigo yo soy feliz.
